de Cesar Henrique Losada



 Primos cuánta buena fortuna rodeó siempre a la tía Josefina. Sin duda duele su partida pero reconforta toda la buena energía que dejó a sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos... Y a todo el que tuvo la buena fortuna de verla sonreír. Paz a su alma. El universo la necesita.

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